Supersol es un detergente granulado de alta eficacia, recomendado para el lavado de vajilla y cristalería en aguas duras. Su fórmula sin espuma elimina con facilidad las grasas más persistentes y neutraliza coloraciones pigmentarias, garantizando una limpieza impecable. Gracias a su contenido en cloro, desodoriza e higieniza el menaje, evitando la proliferación bacteriana en las máquinas. Su uso es ideal tanto para lavavajillas como para circuitos en la industria alimentaria, previniendo incrustaciones en aguas de hasta 45 ºHF.
Supersol es un detergente granulado de alta eficacia diseñado específicamente para el lavado de vajilla y cristalería en aguas duras. Su avanzada formulación permite una limpieza profunda, eliminando de manera efectiva grasas persistentes y coloraciones pigmentarias, garantizando un resultado impecable en cada ciclo de lavado.
Su fórmula sin espuma garantiza un proceso eficiente y sin interferencias en el lavado automático, permitiendo que el detergente actúe en su máximo potencial sin generar residuos innecesarios. Gracias a su alto rendimiento, este producto es ideal tanto para entornos de hostelería como para industrias alimentarias que requieren limpieza profunda y garantía de higiene.
La limpieza de vajilla y cristalería en entornos profesionales requiere un producto que actúe rápida y eficazmente contra la suciedad. Supersol ha sido formulado para disolver y eliminar grasa incrustada, residuos de alimentos y manchas difíciles sin necesidad de prelavado. Su composición granulado facilita su disolución en el agua, asegurando una distribución uniforme del detergente en cada ciclo de lavado.
Cuando se trabaja con utensilios que han estado en contacto con aceites, salsas o alimentos carbonizados, la eficacia del detergente se pone a prueba. Supersol responde a estas exigencias con una acción potente y constante que elimina restos adheridos sin necesidad de repetir lavados. Esto no solo optimiza el consumo de agua y energía, sino que también garantiza un proceso más rápido y económico.
Uno de los mayores desafíos en el lavado de vajilla en aguas duras es la acumulación de minerales que pueden generar incrustaciones en la vajilla y en la maquinaria. Estas acumulaciones afectan la apariencia de los utensilios y pueden reducir la vida útil de los equipos de lavado. Con Supersol, este problema se minimiza, ya que ha sido diseñado para trabajar en aguas de hasta 45 ºHF, evitando que los residuos minerales se adhieran a las superficies.
El mantenimiento de los lavavajillas industriales es clave para garantizar un funcionamiento eficiente y prolongado. Al reducir la acumulación de cal en resistencias y conductos internos, Supersol no solo protege los equipos, sino que también mejora su rendimiento energético. Un calentamiento uniforme y sin obstrucciones se traduce en un uso más eficiente de la energía y en menos averías a largo plazo.
En el sector de la hostelería y la industria alimentaria, la higiene es un requisito innegociable. No basta con eliminar la suciedad visible; es fundamental que los utensilios estén completamente libres de microorganismos y olores que puedan afectar la calidad de los alimentos y bebidas servidos. Supersol cumple con este estándar gracias a su contenido en cloro activo, un potente agente desinfectante que elimina bacterias y previene la proliferación de gérmenes dentro de las máquinas de lavado.
Además de su acción antibacteriana, este detergente actúa como un eficaz neutralizador de olores. Muchos productos dejan residuos que pueden generar aromas desagradables en platos, vasos o cubiertos. Con Supersol, la vajilla no solo queda limpia, sino también completamente desodorizada, lista para ser utilizada sin contaminación cruzada de olores.
El uso de Supersol no se limita al lavado de vajilla y cristalería. Su eficacia lo convierte en un producto altamente recomendado para la limpieza de circuitos en la industria alimentaria. En entornos de producción donde se procesan alimentos lácteos, cárnicos o de panadería, la acumulación de grasas y residuos proteicos puede ser un problema crítico. Si no se eliminan correctamente, estos residuos pueden afectar la seguridad y calidad de los productos fabricados.
Los sistemas de limpieza en sitio (CIP) utilizados en muchas plantas de producción requieren detergentes con un alto poder desengrasante e higienizante. Supersol se adapta perfectamente a estos procesos, asegurando una eliminación completa de impurezas sin comprometer la maquinaria o los equipos de producción.
Para obtener resultados óptimos, es fundamental utilizar Supersol en la dosis adecuada. Se recomienda emplear entre 2 y 5 g/l, ajustando la cantidad según la dureza del agua y el nivel de suciedad presente en la vajilla. La temperatura del lavado también juega un papel clave en la eficacia del producto. Para maximizar su acción limpiadora y desinfectante, se recomienda utilizarlo a temperaturas de 55 a 60 ºC.
En sistemas automáticos de lavado, lo ideal es emplear dispositivos de dosificación automática que regulen la cantidad de detergente en cada ciclo. Esto no solo optimiza el consumo del producto, sino que también garantiza un uso eficiente y económico, minimizando desperdicios y reduciendo costos operativos.
Supersol se distingue en el mercado por su capacidad para abordar de manera integral los desafíos del lavado en aguas duras. Su formulación permite eliminar grasas persistentes, prevenir incrustaciones, higienizar superficies y eliminar olores, convirtiéndolo en la elección ideal para profesionales que buscan eficacia y confiabilidad en cada lavado.
Si buscas un detergente profesional para lavavajillas en aguas duras, Supersol es la solución perfecta. Su acción desincrustante, desengrasante e higienizante lo convierte en un aliado indispensable para cualquier cocina profesional o industria alimentaria que exija resultados impecables sin comprometer la eficiencia y la seguridad.